La policía de Los Angeles y su escuadrón aéreo formado por 17 helicópteros se enfrenta a un enemigo a veces para ellos invisible. El temor ante un impacto con un dron, casi imperceptibles cuando se vuela rápido y a baja altura, es una preocupación que se suma a la propia labor del vuelo y las operaciones que realizan en el espacio aéreo de una de las ciudades más grandes del mundo y la segunda de los Estados Unidos.

Más de 100 drones han sido avistados en el distrito financiero de LA, zona libre de drones, y los pilotos temen que un impacto de uno de ellos por pequeño que sea en el parabrisas, rotor principal o rotor de cola, pueda ser catastrófico.