Según los científicos éste área es inhabitable por el ser humano durante los próximos 20.000 años. Lo acontecido en Chernobyl se sigue considerando como el peor desastre en una central nuclear de la historia, muriendo directamente 31 personas y siendo inciertos aún hoy en día los daños colaterales para seres humanos, animales y plantas tres décadas más tarde.

Por todo esto, sigue siendo una zona de investigación y documentación para muchos profesionales como el operador de cámara Philip Grossman, que lleva implicado 5 años en un documental llamado «Half-Lives», y cuyo epicentro de rodaje son las zonas abandonadas de la central nuclear así como las ciudades cercanas a «la zona». Usa para ello tres modelos de dron DJI: Ronin, Phantom 3 Professional y el Inspire 1.